domingo, 30 de octubre de 2016

QUÍTENLE ESO A ESA MUCHACHA!…receta de sardinas a la vinagreta



La cocina de mi país siempre fue tan pintoresca como las mezclas de quienes esta tierra habitan. Nuestros platos no solo fueron ricos sino nutritivos, las sardinas a la vinagreta son un ejemplo.

Las madres de todo el mundo quieren ofrecer a sus hijos alimentos sabrosos y que al mismo tiempo les sustenten adecuadamente y en mi caso no fue la excepción. Mi mamá siempre veló por darnos variedad aún en tiempos de restricción, y se ocupó de considerar los gustos de cada una de nosotras para que comiéramos con gusto.

Siempre fui amante de los sabores ácidos, las preparaciones a la vinagreta eran mis favoritas. Cada vez que había algo de ese tipo, las visitas a la nevera eran más frecuentes de lo normal, al punto que se convertía en asunto de importancia  la regulación para el consumo de estos alimentos.

A la primera visita no había problema, pero cuando coincidía por segunda o tercera vez en la nevera con alguien más de la familia, solo se escuchaba:

_Quítenle eso a esa muchacha, que no va a quedar para los demás!

Podía tratarse de pepitonas, encurtidos, aceitunas, berenjenas, pimentones o las célebres, humildes pero nobles y exquisitas sardinas; la compañía perfecta para mi rodaja de pan campesino de la tarde, mi galleta de soda o mi arepa. Y finalizado el pan…Oops, si no me quitaban el frasco, me las comía todas…

domingo, 23 de octubre de 2016

JUAN PELAO PASALO PA´L OTRO LA’O…Receta de ratatouille


El recuerdo de la simplicidad del campo y la calidez de la familia me llevan a compartir contigo mi más cercano compañero de caminos: el Ratatouille.

Mis vacaciones se iniciaban siempre viajando de mi casa a la que fuera la casa de mis abuelos en San Fernando, pero de allí siempre salía la continuación del viaje a mi natal Caracas. Cada uno de esos viajes podía ser una historia en sí mismo, bien por la forma en que se daba o por las personas y las vivencias que acompañaban el traslado.

Una de esas ocasiones, mis Tíos Jesús y Marina que habían estado de visita en el sus respectivas casas maternas, iban de retorno a la Sultana del Ávila y yo, siempre presta a las invitaciones, acepté ir con ellos definitivamente encantada.

En esa oportunidad iríamos en una camioneta grande con cabina, en la que estábamos en la parte de atrás mi Tía, mis primos Froilán e Yba y alguna otra persona joven que en este momento se escapa a mi memoria.



domingo, 16 de octubre de 2016

LA TUMBÓ EL SOMBRERO DE NAPOLEÓN…Receta de Raviolis matriciana

La buena comida y la grata compañía han sido el lugar común de muchas familias de la tierra desde que tengo memoria, y a esto no escapa la mía. Los raviolis o raviole han sido mi más grato recuerdo el día de hoy.

Una tarde de esas domingueras, en las que las damas son obsequiadas por sus esposos por una rica comida en un lindo lugar, mi Tío Nelson nos llevó a comer a todos en El Fornaretto, delicias italianas a la vista, rico!




Era costumbre tomar nuestros asientos  y ordenar una deliciosa jarra de sangría…mmMMmm, lo siento, no sé cómo escribir tanta ricura.