lunes, 1 de febrero de 2016

Y SE SUBIO LA GATA A LA BATEA…Pato frío un coctel de alcurnia


En toda familia hay diversos tipos de personalidades, las reservadas, las chispeantes, las ocurrentes, las hiperquineticas…esas, dentro esas últimas entra una muchachita a la que mi mamá llamaba la “gata loca”, por aquella gatica romántica, traviesa y que le brillaban los ojitos cuando correteaba por todos lados al ratón Ignacio, ooops se me cayó la cédula.

Imagen tomada de http://elblogdeyuri2.blogspot.com/
Ella una de mis primas menores, se caracterizó siempre por el brillo de sus ojos y lo fresca de su sonrisa. Mientras crecía correteaba por todos lados. Amaba el campo y lo disfrutaba a más no poder. Pasado el tiempo, trajo amigos a la casa y alegrías a sus padres. Por donde pasaba y por donde pasa casi suenan castañuelas!