lunes, 21 de septiembre de 2015

BÚSQUELO EN EL DICCIONARIO…Sangría


No importa cuántas generaciones pasen, el conocer bien el vocabulario que se usa y la aplicación de los términos en el diario quehacer de la vida no pasa de moda. Si algún legado tenemos la gente de mi generación, es que nuestros mayores hicieron énfasis en enseñarnos a hablar, pero más importante aún, nos enseñaron a pensar.

Quizás el dicho de muchos de nuestros padres de: “Estudia que esa es la mejor herencia que te voy a dejar”, no estaba tan equivocado como muchos creímos cuando nos lo dijeron.  Los pueblos son libres cuando la gente piensa, y son más libres aun cuando aplican lo que hoy se llama lógica y antes se llamaba sentido común. Serán lo mismo? No lo sé, eso lo dejo para que los especialistas lo discutan.

domingo, 20 de septiembre de 2015

AY HIJA…NO SEA INÚTIL!!!…Sancocho de pescado


Muchas son las páginas que ocuparía para narrar los recuerdos de mi vida. Como todos ustedes, yo también tuve y tengo aún familiares de todo tipo: amables, gruñones, ocurrentes, severos, insoportables, cariñosos, en fin, todo lo que abunda en las familias del mundo.

En esta oportunidad comparto con ustedes la anécdota de uno de los tantos viajes de fin de semana de vacaciones a La Guaira, Estado Vargas, con uno de mis tíos más cercanos, queridisimo y llanerazo como los que más. Mi tío Pedro.


Imágenes inolvidables

Lo cierto es que llegábamos de Caracas a uno de los sitios de aprovisionamiento en La Guaira y por alguna razón que no recuerdo no podía abrir la puerta del carro. Recuerdo claramente mi frustración de no poder salir rápido a la tienda donde todos estaban, en la que colgaban de techo toda suerte de flotadores, salvavidas, jugos de playa y las cosas que se requerían para un día de playas genial.

sábado, 19 de septiembre de 2015

UN CUMPLEAÑOS DE MI HERMANA…Sanduchón


Sanduchón. Los seres que permitió Dios que tuviera como padres siempre celebraron la vida, la celebraron a lo grande, como se celebra cuando sabes que estar vivo es un regalo y que los recuerdos de haber compartido con los tuyos son tu más grande tesoro para cuando te toque trascender.

Recuerdo cumpleaños celebrados a mis hermanas y a mí desde que tengo uso de razón. Fabulosos ratos pasados con familiares y amigos entre juegos, piñatas y golosinas colman mis memorias.




Mi mamá era experta organizando los festejos, la comida de los niños, las golosinas y los refrescos, los pasapalos de los adultos con su consabida bebida, los premios para los juegos, los cotillones de hembra y de varón, en fin, todas esas cosas que a mi hoy día como mamá aún me estresan. Para mi mamá, definitivamente hoy entiendo, esto resultaba una delicia.

martes, 8 de septiembre de 2015

LOS DISEÑOS DE TERESITA…Jugo de parchita


Los nexos con Colombia y su gente son estrechos y de larga data, especialmente en los estados fronterizos o aquellos más cercanos a la frontera. Nuestros primeros vecinos en la ciudad, fue una familia colombiana a la que quisimos mucho.

De los colombianos hemos aprendido del ingenio de sus manos y de la inventiva de la que tuvieron que hacer gala para sortear los años difíciles de su país. Hoy, parte de ese ingenio puede ayudarnos a aprovechar al máximo los recursos disponibles en nuestros hogares a la hora de alimentar a la familia.

En las tardes, después de salir del preescolar, cuando mi vecina Teresita tenía tiempo, me invitaba a su casa para mostrarme los trajes que ella misma le confeccionaba a sus muñecas. Esta destreza la había adquirido de su madre, quien era modista consumada. 


Imagen tomada de https://www.pinterest.com


Yo disfrutaba muchísimo ver como Teresita lograba convertir retazos de tela del piso, en geniales fantasías que adornaban a sus muñecas y que en algunos casos beneficiaban a las mías.

domingo, 6 de septiembre de 2015

UNA HISTORIA DEL “PERDON”…Empanadas árabes (Fatay)


Muchas son las historias almacenadas en nuestra mente y en nuestro corazón; algunas veces nos encontramos con recuerdos que lejos de dulces nos parecen fastidiosos, al punto de no querer hurgar en ellos. Uno de esos me detuvo en mi marcha, y valientemente decidí revisarlo hasta encontrar su efecto en mi vida actual.

Después de saborear los ricos “helados de Doña Petra” en mis recuerdos, comencé a recorrer los pasillos de mi amado preescolar en el colegio de “las monjas”. Un preescolar cuyo personal acogió tiernamente mi llegada a él, y del que guardo miles de hermosas memorias, incluyendo dentro de ellas, la musicalidad que para todo hoy me acompaña.