domingo, 6 de septiembre de 2015

UNA HISTORIA DEL “PERDON”…Empanadas árabes (Fatay)


Muchas son las historias almacenadas en nuestra mente y en nuestro corazón; algunas veces nos encontramos con recuerdos que lejos de dulces nos parecen fastidiosos, al punto de no querer hurgar en ellos. Uno de esos me detuvo en mi marcha, y valientemente decidí revisarlo hasta encontrar su efecto en mi vida actual.

Después de saborear los ricos “helados de Doña Petra” en mis recuerdos, comencé a recorrer los pasillos de mi amado preescolar en el colegio de “las monjas”. Un preescolar cuyo personal acogió tiernamente mi llegada a él, y del que guardo miles de hermosas memorias, incluyendo dentro de ellas, la musicalidad que para todo hoy me acompaña.


Era mi primera celebración de los Carnavales en el prescolar y se suponía que todas las niñas debían ir de disfraz. Mi mamá me disfrazó de niña de "La pequeña casa de la pradera", traje que para más señas no correspondía a mi deseo de convertirme en bailarina, princesa, odalisca o bailaora, como sí había ocurrido con mis demás compañeritas.


Imagen de la Familia Ingalls

serie de TV “La Pequeña Casa de la Pradera”


Recuerdo que aunque no estaba muy feliz con mi traje, estaba disfrutando mucho de mi fiesta, sin embargo, cuando llegó el  momento de la foto grupal, la mamá de una de mis amiguitas me miró y me dijo que esperara un poco, que en esa foto solo iban a estar las niñas “verdaderamente disfrazadas”. Sé que en ese momento me hirió, mas con el tiempo, quedó almacenado en lo más profundo de mi memoria como una de esas espinas del camino, que treinta años después sale para ser liberada.

Aún hoy recuerdo algunas cosas ricas que llevaron las mamás para degustar ese día, pero brillaba más el dolor que generó para mí, ese “verdaderamente disfrazadas” que el sabor exquisito de las golosinas.  

Les cuento que pude no haber escrito esta entrada, pero sentí que era una forma maravillosa de agradecer y reivindicarme a mí misma por valer mucho y reconocerlo hoy;  a mi mamá por amarme y hacer lo posible por complacer mi requerimiento del momento dentro de sus posibilidades; a la mamá de mi amiga por querer dar a su hija el mejor de los recuerdos, tal como trataba de hacer mi propia madre; y a mis amiguitas por no hacerme sentir diferente en ningún momento.

Habiendo hecho ese paréntesis sanador entre tomates y especias, retomo el caminar por la Venezuela multicultural de mi infancia, que podía ir de unos “callos a la madrileña” pasando por unas “lumpias”, hasta continuar con un suculento kibbe que hoy sigue siendo de mis comidas favoritas.

A continuación comparto con ustedes la receta de unas ricas empanaditas árabes que ese día que hoy libero, captaron eternamente mi atención. No es la receta de la representante del colegio, pero se parece mucho a los sabores que recuerdo. Que la disfruten, y como a mí, que los ayude a recordar y a perdonar!  

EMPANADAS ARABES (Fatay)
Receta tomada de http://www.recetascomidas.com





Ingredientes:

Para la masa:
 500 gr de harina 0000
 220 cc de agua
 20 cc de aceite de girasol
 25 g de levadura fresca
 3 gr de azúcar
 10 gr de sal

 Para el relleno:
 300 gr de cebolla
 500 gr de carne vacuna
 200 gr de pimiento rojo
 80 gr de extracto de tomate
 5 dientes de ajo
 Perejil c/n
 10 gr de pimentón dulce
 10 gr de pimentón picante
 Sal
 Pimienta negra
 300 gr de tomate concassé
 Jugo de limón c/n


Procedimiento:

Mezclar la harina con el agua y el aceite. Formar una pasta con el agua y la levadura e incorporar el azúcar. Mezclar con la preparación anterior y condimentar con sal. Amasar hasta obtener una masa uniforme, dejar reposar en un bol tapado hasta que doble su volumen.

Estirar y formar discos.

Picar las cebollas y mezclar con la carne, el pimiento picado, el extracto de tomate, el ajo, el perejil, el pimentón dulce y picante y el tomate, salpimentar a gusto.

Rellenar los discos con la preparación de carne y cerrar formando triángulos.
Colocar en una placa aceitada y cocinar por 15 minutos a horno fuerte hasta que se doren.

Retirar del horno y rociar con limón.


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