jueves, 25 de junio de 2015

MANOS DILIGENTES, MANOS CARIÑOSAS, MANOS QUE CONSTRUYEN VIDAS.


CIRCULO DE LECTORES/ OSCAR TODTMANN EDITORES

Cada día en casa de mis abuelos, que para ese entonces también era mi casa, se hacía comida para la venta. Tequeños, empanadas, pasteles, tortas, hallacas, quesillos y cuanta exquisitez proveniente de las manos de mis abuelas salían, contribuían al sustento de la familia. Grandes profesionales salieron, producto de muchas horas frente a la mesa larga de preparación de las comidas para la venta, debajo de la que yo me escondía para pillar un quesito de los tequeños o un pedazo de la rica masa. Comer maluco? Yo no sabía que era eso…definitivamente la comida de mamá siempre será la mejor, pero las de las abuelas…esas no tienen comparación.

Recuerdo haber oído que las hallacas de mi abuela eran internacionales, alguna amiga de la familia que había cruzado el océano las esperaban con ansias en diciembre por los lados de Suiza, y para mí, eso siempre ha sido motivo de orgullo aún no conociendo los pormenores. Muchas veces oí a mi mama contar que había un señor de nacionalidad china, que amaba los quesillos y ponqués de mi abuela Susana, y que pasaba insistentemente para recordarle que no se olvidara de los de él. No imagino la de veces que pasaba, pero si recuerdo que mi mamá se tapaba la cara y se reía cada vez que contaba la anécdota.

Recuerdo gratamente el ir y venir de las cocineras en el espacio aledaño a la estufa, traer ollas del fogón a la mesa con el guiso de los pasteles, mientras por el zaguán que venía de la puerta de entrada, llegaban visitas durante el día que traían las novedades del pueblo.

Pero de esta historia que les cuento, no solo quiero hacer notar lo rico de las comidas de mi gente, quiero con ella reivindicar a las miles de madres que en Venezuela, levantaron a sus hijos de manera honesta e integra, cocinando, lavando y planchando ajeno, limpiando en casas de familia, criando y alimentando hijos de familias acomodadas o sirviendo en otras formas que hicieron de muchas generaciones siguientes gente de valores y gente de bien.

Nuestra Venezuela no era perfecta antes, pero cada uno se preocupaba por proyectar lo mejor en lo que hacía, total, en su trabajo quedaba el nombre de su familia, el honor de sus padres, el orgullo de su pueblo y la excelencia de su gentilicio.

Hoy día, somos los que provenimos de ese pasado, los llamados a recuperar la excelencia de nuestros ancestros. Buenos o malos para unos o para otros, nos dejaron herencias recuperables que pueden lavar la cara de nuestro país y enseñar que de esta tierra bendita brota la creatividad, la excelencia, lo genuino, lo auténtico, la espontaneidad y la sonrisa.

Las recetas que comparto a continuación, han levantado a miles de científicos, médicos, militares, ingenieros, profesores, arquitectos, albañiles, diseñadores, cocineros, de nuestro país, que hoy tienen grandes nombres en el mundo en el que se desempeñas, o son reconocidos por los miembros de comunidades sencillas donde crían a sus propios hijos.


RECETA DE EMPANADAS DE MAIZ
Receta tomada del libro “El Menú diario Venezolano”


                                        
                                       Imagen de www.todoconmaseca.com

Ingredientes:

½ lt de agua
600 gr de harina de maíz precocido
75 gr de papelón rallado o azúcar morena
2 cucharaditas de sal.
Aceite para freír


Procedimiento:

Vierta la harina en el agua junto con el papelón y  la sal hasta lograr una masa suave y compacta que no se adhiera a las manos ni a la bandeja utilizada para amasar. Forme bolitas de masa y sobre una superficie plana, extienda una tela humedecida; coloque la masa en el centro de la tela y aplánela con los dedos hasta obtener un círculo de poco grosor. Coloque el relleno elegido en el centro del círculo; doble la tela y la masa sobre sí misma en forma de media luna, cierre los bordes presionando con los dedos o con un tenedor, retire de la tela y fría en aceite caliente.

Los rellenos más usuales son de queso blanco rallado, cazón fresco, guiso de cochino y de pollo, caraotas negras, carne mechada o molida, sin embargo puede utilizar multiples combinaciones. Al contener papelón o azúcar la empanada adquiere un apetitoso color dorado al freírse.
  

Nota personal: la tela de la cual habla esta receta, es sustituida la mayoría de las veces, por una bolsa plástica que sirve de base para dar forma a la empanada, y en muchos casos, una vez realizado el dobles de la masa, se emplea algún recipiente circular para dar la forma perfecta de media luna a la empanada.

  


PASTELES ANDINOS
Receta tomada de www.venezuelatuya.com






Ingredientes

500 grs. de harina de trigo
2 huevos
dos cucharadas de mantequilla
sal
agua


Preparación

Para la masa

Coloque la harina en una tabla o bol, haciéndole un hueco en el medio, agregue la mantequilla, los huevos y la sal, mezcle bien y vaya agregando agua poco a poco hasta formar una masa elástica, amase suficientemente, hasta obtener una masa muy suave y no se pegue a las manos. Deje reposar 30 minutos.


Relleno

Puede utilizar de relleno carne molida, guisada con cebollas, ajos, pimentón y tomate finamente picado y salteado en aceite, sal pimienta y cocine hasta obtener una carne suelta, combínela con arroz sueltecito (3/4 partes de carne por 1/4 parte de arroz). También puede utilizar de relleno, trozos de queso ahumado, o queso suave con poca sal, ricotta o requesón con ajoporro o acelgas, finamente picadas ó Cambie la carne por la misma cantidad de pollo desmenuzado y prepare de igual forma, también puede saltear champiñones e incorporarles ricotta.


Pastel

Extienda la mitad de la masa hasta que esté muy fina, coloque pequeñas cantidades de relleno dejando 5 cm. aproximadamente entre uno y otro, hasta utilizar toda la extensión de la masa. Extienda la otra mitad de masa y cubra la primera con ésta, con un cortador redondo o un vaso de boca ancha, corte cada pastelito, apriete los bordes con los dedos y colóquelos en una bandeja enharinada. Fría los pasteles en abundante aceite caliente y deje dorar por ambos lados. Con los restos de masa puede hacer torrejas. Fría pequeños trozos de masa y déjelos abombar luego espolvoréelos de azúcar y listo


La receta anterior es de pasteles andinos, sin embargo el proceso es similar a los pasteles en muchas partes de Venezuela incluyendo el llano. La receta de mis abuelas la recuerdo con una masa perfectamente equilibrada entre lo dulce y lo salado, pero tristemente, aunque conservo algunos corta pasteles de esa época, no tengo las proporciones exactas pero creo que tú, probando un poco, las puedes llegar a conseguir.



Una maquinita como ésta produjo enormes cantidades de pasteles y tequeños cuando yo era apenas una bebita y antes de eso tambien mas los cortadores de pasteles que ven ahí, esos si tienen cuerenta y dele o más. 




TEQUEÑOS
Receta tomada de http://www.lacocinadegisele.com



Ingredientes:

RINDE PARA 25 TEQUEÑOS:

·         300 grs de harina de trigo
·         2 cucharadas de mantequilla
·         1 huevo
·         Queso blanco, (duro o llanero)
·         Agua tibia
·         1 cucharadita de sal


Preparación:

1. Primero colocamos la harina en forma de volcán junto con el huevo, la mantequilla y la sal

2. Vamos amasando. No coloco la cantidad de agua pues la vamos a ir añadiendo poco a poco a medida que amasamos hasta que la masa quede suave y de desprenda fácilmente de los dedos

3. Dejamos la masa en reposo por 20 minutos

4. Mientras, vamos cortando el queso en forma de palitos de 5 a 7 cm de largo y 1 cm de espesor.

5. Pasados los 20 minutos, estiramos la masa con un rodillo hasta que quede fina, como de 1mm de grueso más o menos

6. Cortamos la masa en tiras de 2 cm aproximadamente de ancho y 12 de largo, y vamos enrollando los palitos de queso procurando que no queden huequitos, porque si no al freír al derretirse el queso se va a salir, y no es la idea

7. Los enrollamos en forma diagonal y 8 Apretamos las puntas, que no se vea el quesito.

Calentamos muy bien abundante aceite en un sartén y freímos hasta que estén dorados y Listo!...



 La maquinita que les mostré, con la que también se hace pasta casera, les sirve para estirar la masa de los pasteles y de los tequeños, y les queda fenomenal. Buen provecho!!! 


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