domingo, 19 de febrero de 2017

EL QUE SE PICA ES PORQUE AJÍ COME…Receta de ajicero de leche

Dice el refrán popular: “el que se pica es porque ají come”, pero es que en mi tierra el que no come ají con una buena parrilla o cualquiera de nuestras ricas sopas o guisos, no sabe de lo que se pierde. Hoy comparto contigo uno de mis más grandes amores, el ajicero de leche.

Cada fin de semana en Venezuela, fecha patria o puente improvisado, los venezolanos se reúnen en tono a la parrillera de la casa para degustar de magníficos asados. Desde mi más tierna infancia hasta la actualidad no recuerdo parrillas, sopas ni sancochos que no tuviesen como complemento en la mesa un exquisito y gustoso Ajicero.


domingo, 30 de octubre de 2016

QUÍTENLE ESO A ESA MUCHACHA!…receta de sardinas a la vinagreta



La cocina de mi país siempre fue tan pintoresca como las mezclas de quienes esta tierra habitan. Nuestros platos no solo fueron ricos sino nutritivos, las sardinas a la vinagreta son un ejemplo.

Las madres de todo el mundo quieren ofrecer a sus hijos alimentos sabrosos y que al mismo tiempo les sustenten adecuadamente y en mi caso no fue la excepción. Mi mamá siempre veló por darnos variedad aún en tiempos de restricción, y se ocupó de considerar los gustos de cada una de nosotras para que comiéramos con gusto.

Siempre fui amante de los sabores ácidos, las preparaciones a la vinagreta eran mis favoritas. Cada vez que había algo de ese tipo, las visitas a la nevera eran más frecuentes de lo normal, al punto que se convertía en asunto de importancia  la regulación para el consumo de estos alimentos.

A la primera visita no había problema, pero cuando coincidía por segunda o tercera vez en la nevera con alguien más de la familia, solo se escuchaba:

_Quítenle eso a esa muchacha, que no va a quedar para los demás!

Podía tratarse de pepitonas, encurtidos, aceitunas, berenjenas, pimentones o las célebres, humildes pero nobles y exquisitas sardinas; la compañía perfecta para mi rodaja de pan campesino de la tarde, mi galleta de soda o mi arepa. Y finalizado el pan…Oops, si no me quitaban el frasco, me las comía todas…

domingo, 23 de octubre de 2016

JUAN PELAO PASALO PA´L OTRO LA’O…Receta de ratatouille


El recuerdo de la simplicidad del campo y la calidez de la familia me llevan a compartir contigo mi más cercano compañero de caminos: el Ratatouille.

Mis vacaciones se iniciaban siempre viajando de mi casa a la que fuera la casa de mis abuelos en San Fernando, pero de allí siempre salía la continuación del viaje a mi natal Caracas. Cada uno de esos viajes podía ser una historia en sí mismo, bien por la forma en que se daba o por las personas y las vivencias que acompañaban el traslado.

Una de esas ocasiones, mis Tíos Jesús y Marina que habían estado de visita en el sus respectivas casas maternas, iban de retorno a la Sultana del Ávila y yo, siempre presta a las invitaciones, acepté ir con ellos definitivamente encantada.

En esa oportunidad iríamos en una camioneta grande con cabina, en la que estábamos en la parte de atrás mi Tía, mis primos Froilán e Yba y alguna otra persona joven que en este momento se escapa a mi memoria.



domingo, 16 de octubre de 2016

LA TUMBÓ EL SOMBRERO DE NAPOLEÓN…Receta de Raviolis matriciana

La buena comida y la grata compañía han sido el lugar común de muchas familias de la tierra desde que tengo memoria, y a esto no escapa la mía. Los raviolis o raviole han sido mi más grato recuerdo el día de hoy.

Una tarde de esas domingueras, en las que las damas son obsequiadas por sus esposos por una rica comida en un lindo lugar, mi Tío Nelson nos llevó a comer a todos en El Fornaretto, delicias italianas a la vista, rico!




Era costumbre tomar nuestros asientos  y ordenar una deliciosa jarra de sangría…mmMMmm, lo siento, no sé cómo escribir tanta ricura.

domingo, 24 de julio de 2016

NOCHE DE AMOR EN LOS ESTEROS DE CAMAGUAN...Receta Quesadillas

Para esta tierra mágica que es Venezuela, cada asueto es una bendición. Las familias salen, se reúnen, se multiplican y se reencuentran con su esencia, con sus raíces. Descubren nuevos rumbos y sacian sus anhelos de aventura. Una de esas aventuras me recuerda las Quesadillas de Corozopando.

En mi familia tenemos la bendición de contar entre nosotros, con un rincón bien amado del llano guariqueño que lleva por nombre “Medanito”. Muchas de las horas más felices de mi niñez, adolescencia y juventud los he pasado ahí. Aun cuando hoy día vamos y muchas veces es menos lo que dormimos que lo que sí, uno se recarga de la buena energía que emana de los esteros, del llano infinito, del sol radiante de cada día y de los aguaceros que caen repentinos y de inmediato se van.